Por: Norma
Lilia Díaz Ávila
Introducción.
En el
contexto global, los cambios científicos, tecnológicos, económicos, políticos y
sociales hicieron patente la necesidad de
realizar reformas educativas
para satisfacer la
exigencias de la compleja sociedad del
conocimiento, con el objetivo de alcanzar
niveles altos de desarrollo. Actualmente,
los nuevos modelos educativos, exigen que
la producción de la investigación en
las escuelas de educación superior se realice de manera distinta, de tal
forma que puedan satisfacer las demandas
de ciudadanos informados y competentes.
Hoy más que
nunca, las tareas de formación,
investigación y difusión asignadas a las escuelas normales, deben potenciar realmente
su capacidad de consolidarse para cumplir con los requerimientos de calidad. El diagnóstico realizado a las escuelas formadoras de docentes de
nuestro Estado, muestra que el área
sustantiva que menos ha desarrollado su función específica es la de investigación.
Esta situación en el ámbito internacional, significaría un reflejo
de la poca calidad que ofrecen
las instituciones educativas y
tal vez, de la lentitud con
la que se perciben los cambios, aunado a la incapacidad de
transformarse para dar respuesta a las exigencias sociales.
En este contexto, en la perspectiva del cambio, surge la pregunta: ¿Cuáles son los
objetivos que la investigación educativa debe cumplir de cara a la reforma de la educación normal? ¿Qué
estrategias se pueden implementar para promover el desarrollo de la
investigación en las escuelas normales?
Por lo antes expuesto, con el fin de proponer estrategias que permitan avanzar
en la consolidación de las áreas
de investigación educativa y considerando
la experiencia obtenida en el proyecto
colaborativo de investigación denominado Reconocimiento Guerrero a la
Calidad Educativa impulsado por la Coordinación Estatal del Programa de Escuelas
de Calidad (PEC) de la Secretaría de
Educación Guerrero (SEG); este artículo
contiene una breve descripción de la experiencia obtenida como
participante de un proceso colectivo de
investigación, así como algunas
consideraciones para establecer
estrategias de trabajo que permitan fortalecer
el desarrollo de la investigación en las escuelas formadoras de docentes.
Una experiencia de investigación colaborativa.
Como parte de las actividades
del PEC, se inició el proyecto denominado “Reconocimiento
Guerrero a la calidad educativa”, con el propósito de documentar los casos de
escuelas exitosas y valorar los rasgos que influyen en el logro de sus
resultados satisfactorios, con el fin de que sirvan de referente a otras instituciones
educativas. La principal característica de este proyecto fue impulsar una investigación de
tipo colaborativa con la participación
de investigadores de la Coordinación de la Especialidad en Política y Gestión Educativa de
la FLACSO, de la Universidad Iberoamericana del Instituto Politécnico Nacional,
la Universidad Autónoma Metropolitana, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
y los profesores investigadores de las escuelas
formadoras de docentes del Estado
de Guerrero.
Esta investigación colaborativa, constituyó un esfuerzo
por demás importante pues permitió lograr una percepción más nítida del proceso educativo, proponer innovaciones pedagógicas, documentar y
describir las características fundamentales de la gestión escolar de las escuelas
destacadas, así como las estrategias que
han implementado para solucionar problemas, obtener resultados académicos
satisfactorios y fortalecer su organización y funcionamiento. Aunado a lo
anterior, compartir la experiencia
investigativa entre pares hizo posible obtener
aprendizajes valiosos, conocer otras perspectivas e ideas, profundizar en el objeto de estudio, obtener más
y mejores elementos para valorar el
hecho educativo, y sobre todo,
constituyó una estrategia de
autoformación.
La primera fase del trabajo colaborativo, consistió
en un proceso de sensibilización y establecimiento de acuerdos para el desarrollo de la investigación; la coordinadora del Programa de Escuelas de
Calidad (PEC), Iris Amalia Cervantes Jaramillo presentó el proyecto general
que proponía el desarrollo de un estudio
exploratorio de caso, mismo que en
sucesivas reuniones se enriqueció con propuestas y acuerdos de trabajo,
generando la flexibilidad y apertura para que los investigadores integraran sus
protocolos de investigación. Se estableció una programación de visitas a las escuelas de nivel preescolar,
primaria y secundaria, previamente seleccionadas. Para la asignación de la
institución objeto de estudio, se consideró el perfil, la preferencia y necesidades
específicas que los investigadores manifestaron. De ahí que me asignaron la
Escuela Telesecundaria Justo Sierra de la comunidad de Palo Gordo, Mpio. de Juan
R. Escudero, misma que fue seleccionada por
destacar y mantener una evaluación satisfactoria en la prueba ENLACE y por la
eficiencia que ha demostrado en la gestión institucional. De esta forma es que tuve el honor de compartir este
trabajo con el C. Mtro. René González
Cantú, destacado profesor investigador del Instituto Politécnico Nacional, con
quien antes de la primera visita intercambiamos ideas respecto al tipo de indagación que deberíamos realizar
comentando las características de los estudios exploratorios de caso y de la
investigación etnográfica; planeamos la dinámica a seguir y los
principales indicadores e instrumentos que utilizaríamos para la recolección de
datos.
El hecho social solo es analizable en su contexto. A
partir de esta premisa consideramos
realizar un trabajo de campo que permitiera acercarnos al medio socio cultural
y a los procesos e interrelaciones que se establecen en torno a la
telesecundaria. Iniciamos utilizando como
principal instrumento el Diario de Campo, además de una guía de observación, un
guión para dialogar con grupos y
entrevistas semiestructuradas; cada entrevista
y escena importante fue videograbada para tener la posibilidad de analizar detenidamente
la información y develar las estructuras significativas que dan razón a los patrones
de acción. El análisis de la información de campo, los documentos y datos estadísticos, permitieron estructurar
una descripción de las características
fundamentales del trabajo que se realiza en esta escuela, respecto a las tres dimensiones de la gestión:
escolar, pedagógica y de participación
social. Posibilitó también determinar los elementos que a nuestro criterio muestran representaciones significativas de buenas
prácticas, y de actividades relevantes para mejorar el funcionamiento de la
escuela. Conforme el proceso acordado
por los participantes en el proyecto colaborativo, se utilizó como estructura fundamental el reconocimiento de la
lógica básica de problemas y soluciones que los diferentes actores
escolares construyen y realizan en el
desarrollo de las actividades sustantivas en cuatro ámbitos fundamentales: a) Condiciones en que la escuela
desarrolla su trabajo, b) Sentido y
significado que los principales que los
actores le atribuyen a sus tareas y a la
manera en que asumen los principales problemas de la escuela, c) Procesos que siguieron las escuelas
para solucionar los problemas, y d) Resultados
obtenidos e impacto. Para la descripción de las características fundamentales
del trabajo educativo y escolar, se consideraron las tres dimensiones de la gestión: escolar,
pedagógica y participación social, mediante las siguientes preguntas guía: ¿En qué condiciones se desarrolla?,
¿Para qué se emplea y qué sentido se le atribuye por su importancia o
utilidad?, ¿Cómo se lleva a cabo y
quiénes participan?, ¿Qué resultados se obtuvieron?, ¿Qué impacto ha generado
en la mejora del trabajo educativo y escolar?, y específicamente: ¿Es la
telesecundaria Justo Sierra una escuela que sobresale de las demás por su
gestión escolar y académica? ¿Cuáles son las prácticas que hacen a esta
telesecundaria distinguirse de las
demás?
La fase siguiente, consistió en la valoración de las buenas prácticas
identificadas. En la descripción documentamos
los procesos y acciones que a
nuestro juicio son dignas de ser consideradas como aportaciones relevantes de
la gestión de la telesecundaria Justo
Sierra; los rasgos distintivos que la
caracterizan y la hacen diferente, los particulares procesos de acción y la
forma en que los profesores, directora, padres de familia y alumnos, dan solución
a los problemas, valorando el esfuerzo que
hacen para mejorar, innovar y cumplir
con el compromiso social de brindar educación básica. Es importante comentar que como indagamos sobre la vida
cotidiana de una realidad local
se obtuvo información no
documentada, que no se corresponde
estrictamente con lo que podría aceptarse teóricamente como buenas prácticas de enseñanza; en este sentido, considero que el
registro de lo que los actores sociales
hacen, o dicen que hacen, difiere
un tanto de lo que en el
paradigma del ideal pedagógico actual
podríamos identificar como práctica ideal, sin embargo, lo que hacen ha les ha permitido
lograr los resultados académicos y de gestión alcanzados. Por lo anterior, fue importante compartir con los profesores de la escuela
estudiada, el primer borrador del informe de investigación.
En un tercer momento, mediante reuniones de trabajo con los investigadores
externos, se determinó la estructura
general del informe de
investigación, asimismo se propuso establecer una revisión y lectura “cruzada”
que permitiera obtener opiniones
respecto a la redacción y presentación de la información. Los investigadores de
las escuelas formadoras de docentes, no participamos la última fase del trabajo,
esto imposibilitó proponer modificaciones o adecuaciones a la información presentada.
Por otra parte, una acción importante del proceso, fue la reunión de presentación del informe final
realizado en la escuela telesecundaria Justo Sierra para compartir con los profesores de la los resultados del estudio y analizar las áreas de oportunidad que esta institución educativa
tiene para seguir mejorando su gestión y cumplir con su misión educativa.
Participar en este proyecto
colaborativo representó, una oportunidad de entender el sentido que
adquieren los procesos educativos, a interpretar
la realidad de las instituciones
educativas en Guerrero, reconocer el esfuerzo
de los profesores de educación básica que trabajan en condiciones contextuales adversas y más que nada, por que fue una experiencia de autoformación.
Durante el proceso, comprendí la importancia de trabajar de manera colaborativa, aprendí que trabajar
en equipo proporciona muchas ventajas por ejemplo la rapidez para solucionar problemas del proceso
de investigación o bien para detectar
errores o carencias. Permite ser más tolerante y también ayuda a expresar más libremente
nuestras ideas, discutir, tomar decisiones y asumir compromisos para ajustarse
a las expectativas. Nos ayuda también a cultivar la capacidad de comunicarse y escuchar a otros, obtener
opiniones y más y mejor información tanto de carácter teórico como la que
surge de las experiencias de cada uno;
trabajar de esta manera es una experiencia de aprendizaje y autoformación en la que investigadores experimentados y profesores de educación normal trabajamos
juntos para resolver un problema, compartimos responsabilidades en la tarea
educativa y construimos conocimientos
En general la investigación
educativa, es la base para la
conformación de conocimientos teóricos y
prácticos que permiten contar con marcos
de referencia, promover la capacidad de
reflexión sobre la práctica docente y en consecuencia la formación profesional.
En este sentido, formar en y desde la investigación, es una tarea necesaria en
el proceso de formación inicial y
permanente de los profesores, pues en la medida en que un docente es capaz de
descubrir y generar conocimientos, tiene
consolidado un estilo propio de indagación y puede enseñarlo con autoridad. Por otra parte, la participación
en un proyecto colaborativo de investigación permite el
intercambio valioso de conocimientos,
supone la comprensión, la
reflexión crítica sobre los propios saberes y de los demás y un proceso de sucesivas reconstrucciones y procesos de
autoformación.
Conclusión.
Debemos
participar en los cambios en la manera
de concebir la educación, es
necesario promover investigaciones colaborativas y establecer una red de profesionales dedicados a la investigación para
romper con la inercia y la poca disposición al trabajo teórico, y desarrollar la capacidad de autoaprendizaje
y aceptar el la responsabilidad que
supone desarrollar una investigación.
La formación de nuevos investigadores y el desarrollo de
investigación con instituciones o investigadores externos a la propia
institución es una tarea ineludible para
las escuelas formadoras de docentes, que
tienen el reto de apoyar la construcción de un entorno que estimule
la investigación y la consolidación de los Cuerpos Académicos, promover la amplificación del aprendizaje
individual hacia entornos más amplios para el intercambio y la generación
del conocimiento e información con
investigadores, académicos y estudiantes.
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